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CIRCUITO DE ARTE LATINOAMERICANO
VALPARAÍSO “SITIADO” POR LA TRIENAL DE CHILE
Circuito Arte Latinoamérica: Estados de Sitio
9 de octubre al 5 de diciembre de 2009
Consejo Nacional de la Cultura y las Artes | Museo Lord Cochrane | Sala El Farol | Sala DUC | Sala Puntángeles
Curadores: GABRIEL PELUFFO LINARI (Uruguay) y ALBERTO MADRID (Valparaíso)
Entrada: valores definidos por cada institución
El 9 de octubre se inaugura en el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (Plaza Sotomayor 233, Valparaíso) “Arte Latinoamérica: Estados de Sitio”, un circuito de exhibiciones en salas de arte y de intervenciones en el espacio público que propone un acercamiento al arte latinoamericano de las últimas décadas.
El proyecto incluye obras de importantes artistas, así como registros y archivos de grupos que en los años 70 y 80 trabajaron en contextos de represión política. Se cuentan, entre otros, Francis Alÿs (México), Juan Burgos (Uruguay), Roberto Jacoby (Argentina), Óscar Muñoz (Colombia), Liliana Porter (Argentina - Nueva York), Gonzalo Díaz, Juan Castillo y Guisela Munita (Chile); más los colectivos Tucumán Arde (Argentina, 1968), Colectivo Acciones de Arte (CADA - Chile), EPS Huayco (Perú), Taller 4 ROJO (Colombia), No-Grupo (México).
La Trienal es un programa nacional Bicentenario que incluye a artistas, curadores, críticos e intelectuales tanto locales como extranjeros, exhibiciones y diversas actividades a través del país. De impacto global, celebrará cada tres años las artes visuales nacionales con un modelo de acción descentralizado.
En palabras del curador general de la Trienal de Chile, Ticio Escobar: “La muestra plantea una situación del arte latinoamericano desde cierto anacronismo: una vuelta a las fuentes, al trabajo con archivos, a un sentido político y de vanguardia, revisando cómo se relacionan las obras de hoy con esas matrices. Desde el discurso del evento sobre los límites del arte, es plantear la relación con la memoria”.
Se extiende al respecto, el curador uruguayo Gabriel Peluffo: “En las últimas décadas, el mapa cultural del continente ya no puede disimular el estar ‘fuera de registro’ con relación a su antiguo contenedor: el mapa político-geográfico. Nuevas condiciones de conciencia histórica (en lo relativo al esfuerzo revisionista de las historiografías locales y al redimensionamiento del papel jugado por la diversidad étnica en los conflictos sociales), así como nuevos flujos migratorios que crearon comunidades dislocadas con motivo del exilio político y la migración laboral, constituyen factores activos de la permanente movilidad de dicho mapa cultural… Hablar de ‘arte latinoamericano’ sin rémoras esencialistas sólo puede tener sentido en el restringido marco casuístico de determinadas prácticas artísticas, curatoriales y políticas”.
“Esta exposición no pretende, por lo tanto, basarse en categorizaciones historiográficas y tampoco en otras de carácter formal o doctrinal, para luego hacer una taxonomía museográfica de esas categorías, como ha sucedido muchas veces. Hemos preferido poner el acento en un arte caracterizado por actitudes de vanguardia en el linde con la acción política como marca distintiva de varias experiencias localizadas, aunque geográficamente dispersas, que se registraron en el continente desde fines de los años 60”, agrega.
Cabe señalar que el énfasis puesto en el período 1968-1985 es cuestión sustantiva del proyecto, en tanto tiene lugar en él una transformación peculiar de la relaciones entre arte y política, pasando de un arte que busca la ilustración estética de la crítica política, a una política de las estrategias críticas (en tanto críticas culturales al sistema) a través del arte.
En el guión expositivo, se superponen dos diagramas de selección y organización de obras: en primer lugar uno que parte de la idea de “Diálogos de sitio” y, en segundo lugar, un diagrama que busca restaurar la noción de “archivo” como estrato testimonial de una memoria dinámica, abierta a relecturas diversas, poniendo en diálogo acontecimientos puntuales y territorialmente dispersos que tuvieron lugar en América Latina a través de colectivos emblemáticos en el sentido de pulsión creativa, espesor crítico y resistencia política.
En los “Diálogos de sitio” —un eje curatorial concebido “en travesía”— destacan las obras in situ o que transitan de Francis Alÿs (México), Juan Burgos (Uruguay), Roberto Jacoby (Argentina), Oscar Muñoz (Colombia) y Liliana Porter (Argentina – Nueva York), al igual que las intervenciones públicas de Gonzalo Díaz, Juan Castillo y Guisela Munita.
Mientras que en los distintos espacios se situarán archivos de obras de los siguientes colectivos:
- SALA PUNTÁNGELES (Calle O’Higgins 1266): Grupo de Artistas de Vanguardia de Rosario y la acción “Tucumán Arde” (Argentina, 1968).
- MUSEO COCHRANE (Merlot 195, Cerro Cordillera): Taller 4 ROJO (Colombia, 1972-1976), Clemencia Lucena (Colombia, 1973-1983), EPS Huayco (Perú, 1980-1982).
- SALA EL FAROL (Calle Blanco 1113): Colectivo Acciones de Arte —CADA— (Chile, 1975-1985).
- ESPACIO DUC (Iglesia La Matriz, Santo Domingo 26): No-Grupo (México, 1977-1983).
- ESPACIO ZÓCALO, Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (Plaza Sotomayor): exposición “Travesías” (Valparaíso, 1965 - 2009), con registros del Proyecto Amereida (Escuela de Arquitectura de Valparaíso), de Vanguardia de Rosario y EPS Huayco.
ITINERARIO POSIBLE Y DETALLE DE OBRAS
A continuación, se presenta un recorrido propuesto por Gabriel Peluffo para visitar toda la muestra de la Trienal de Chile que ocupa Valparaíso, concibiéndose las exposiciones e intervenciones como una combinatoria de itinerarios que reproducen los recorridos del sujeto en la ciudad.
- La sala de exposiciones PUNTÁNGELES, en las inmediaciones de la Plaza Cívica, con el archivo del Grupo de Artistas de Vanguardia de Rosario y Tucumán Arde, puede ser un punto de partida pertinente del recorrido. En ese espacio se encuentran también obras actuales de Roberto Jacoby y de Ricardo Migliorisi.
- En dirección hacia el sur, a dos cuadras de Puntángeles, se encuentra la SALA EL FAROL, donde se dispone el archivo de CADA que incluye, además de obra gráfica, fotografías y documentos, imágenes de acciones callejeras de Lotty Rosenfeld. En ese contexto se instala la obra “Narciso” del colombiano Oscar Muñoz y el video de Juan Castillo “Proyecto Bordes”.
- Prosiguiendo el recorrido en la misma dirección, y llegando a la Plaza Sotomayor, se encuentra el edificio del CONSEJO DE LA CULTURA Y LAS ARTES en cuyo interior, descendiendo un piso desde el hall, se disponen las obras vinculadas al eje curatorial “en travesía”: registros fotográficos del artista chileno Juan Downey, de EPS Huayco y Tucumán Arde, así como un video con acciones del CADA y otro del artista mexicano Francis Alÿs. En el hall de este edificio el artista chileno Raúl Zurita (ex integrante de CADA) expone el registro de su obra realizada en 1993 en el desierto de Atacama, donde “escribió” en el paisaje mediante máquinas excavadoras NI PENA NI MIEDO.
- Sobre la fachada hacia la Plaza Sotomayor, se desarrolla el texto en letras de neón, obra del chileno Gonzalo Díaz.
- Sobre la calle Serrano, se encuentra la ruina del PALACIO SUBERCASEAUX,cuyo apuntalamiento sirve como documentación de obra a la artista chilena Guisela Munita, a través de una gigantografía fotográfica instalada en una de sus fachadas.
- Andando por la calle Serrano y ascendiendo hacia el Cerro Cordillera se llega al MUSEO COCHRANE, a unos 150 metros de la Plaza Sotomayor y sobre una altura que permite la visualización del recorrido general. En sus tres salas se ubican las obras y documentos de EPS Huayco (cuyos principales artistas representados son María Luy, Francesco Mariotti, Charo Noriega, Javier Salazar, Armando Williams, entre otros), de Taller 4 Rojo (con obras del colectivo entre las que destacan las de Diego Arango y Nirma Zárate) y pinturas de Clemencia Lucena. Los artistas contemporáneos incluidos son Juan Burgos y Liliana Porter; el primero con intervenciones digitales sobre grabados de propaganda de la China maoísta; la segunda con su video digital “Matiné” (2009), una metáfora exquisita de la desolación contemporánea construida con toques de humor y fragmentos de utopías.
- Descendiendo en dirección a la ciudad vieja, y a unos 200 metros del Museo Cochrane, en el sector de la Iglesia La Matriz, está el último de los espacios que conforman este itinerario: la pequeña sala de exposiciones del CENTRO DE ESTUDIOS DUC (Desarrollo Urbano), donde se instala el archivo del colectivo mexicano NO Grupo, con obras colectivas y piezas individuales, principalmente de Maris Bustamante y Melquíades Herrera.
- Parte del eje “Travesías” es la obra de Juan Castillo que recorre la ciudad con “Ejercicios de borde”, un archivo móvil de su otra obra dispuesta en la Sala El Farol, tratándose de un camión con los relatos registrados en video de habitantes del puerto.
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EXPOSICIÓN DE PERÚ
MICROMUSEO INSTALA EL NEOBARROCO EN LA TRIENAL DE CHILE
Exposición Lo impuro y lo contaminado III: pulsiones (neo) barrocas en las rutas de Micromuseo
7 de octubre al 29 de noviembre de 2009
Museo de Arte Contemporáneo (Parque Forestal, Santiago)
Entrada: valores determinado por la institución.
Curador: GUSTAVO BUNTINX (Perú)
Con la curatoría de Gustavo Buntinx para la Trienal de Chile, el MAC Forestal recibe una versión recargada de algunas de las más radicales propuestas de Micromuseo (“al fondo hay sitio”), espacio ambulante que ha marcado un hito en la escena peruana y latinoamericana.
La exposición se inaugura el 7 de octubre, con la presencia del embajador de Perú, y reúne un centenar de obras “resultantes de la relación friccionada entre la pequeña burguesía ilustrada (de Perú) y lo popular emergente, expresiones neo barrocas donde la sexualidad, la devoción popular, la teología exacerbada, la violencia, el arte y la política se integran en un flujo iconográfico común”, dice el curador.
La Trienal es un programa nacional Bicentenario que incluye a artistas, curadores, críticos e intelectuales tanto locales como extranjeros, exhibiciones y diversas actividades a través del país. De impacto global, celebrará cada tres años las artes visuales nacionales con un modelo de acción descentralizado.
Micromuseo (“al fondo hay sitio”) es una iniciativa que surge ante la ausencia en Lima de un espacio exclusivamente dedicado al arte contemporáneo. Concebido como un museo rodante que circula por diversas localidades y/o interviene espacios inusitados, tiene en Gustavo Buntinx una suerte de “chofer”.
Un centenar de piezas de diverso tipo y naturaleza provenientes del proyecto, se instalarán en el primer y segundo piso del MAC Parque Forestal. Obras artísticas cruciales se mezclan con peculiares imágenes de exacerbada devoción popular, con otras que denotan la violencia recientemente vivida por Perú, así como obras donde la sexualidad y la teología alteran las relaciones establecidas entre arte y política, arte y violencia, arte y religión.
De esta forma, se aprecian asociaciones entre lo artesanal, lo (semi)industrial, lo artístico. Lo prehispánico y lo moderno, lo colonial y lo contemporáneo.
Micromuseo propone un recorrido por la sensibilidad (neo) barroca que ha emergido en Perú a partir de los estragos de la guerra (1980-1992) y de la dictadura (1992-2000) y esboza un nuevo horizonte de renovaciones culturales.
El accionar de la muestra se proyecta a partir de estrategias friccionarias que “ponen en escena crítica el carácter discontinuo de la historia y de la cultura y de la política en un país hecho de fracturas pero también de incesantes intercambios de fluidos. A esa libido en medio del caos responde esta praxis museal que yuxtapone los fragmentos dispersos de nuestras muchas expresiones, recíprocamente iluminadas por sus diferencias tanto como por sus articulaciones”, explica Buntinx.
Entre los integrantes de la muestra, se cuentan artistas contemporáneos de Perú, así como reporteros gráficos, diseñadores anónimos y anónimos populares varios. Destaca en Chile, la presencia de LU.CÚ.MA (Luis Cuevas Manchego), un ex presidiario local que fue descubierto por Buntinx. En octubre, el artista realizará una presentación de su trabajo junto a Galería Metropolitana, viajando además a la región de Copiapó a reunirse con artistas locales en el sitio La Curandera Artes Visuales, de Bahía Inglesa.
Micromuseo también trae consigo las propuestas del Museo Hawai de Fernando Bryce, el Museo Travesti de Giuseppe Campuzano, el LIMAC de Sandra Gamarra y el Museo Neo-Inka de Susana Torres.
Se trata, añade Buntinx, de “una musealidad mestiza donde las palabras ‘artista’ y ‘artesano’ serán reemplazadas por la de ‘artífice’ procurando significar la crisis de esas y otras distinciones en una sociedad crecientemente hecha de lo impuro y lo contaminado. El principio aquí operativo es no reprimir sino productivizar las diferencias para que salga una belleza nueva. Que la diferencia refulja”.
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EXPOSICIÓN TRIENAL
“EL TERREMOTO DE CHILE” REVISA ARTE NACIONAL DEL SIGLO XXI
Treinta artistas seleccionados por el curador español Fernando Castro Flórez, dan cuerpo a “El terremoto de Chile”, una de las exposiciones centrales de la I Trienal de Arte Visuales, al proponer una mirada inédita sobre el arte chileno actual.
En el Museo de Arte Contemporáneo Quinta Normal, la Biblioteca de Santiago y Matucana 100, la muestra incluye hasta el 6 de diciembre obras realizadas especialmente para el evento por artistas de diversas generaciones, como Arturo Duclos, Pablo Langlois, Nury González, Patrick Hamilton, Iván Navarro, Mario Navarro, Mónica Bengoa, Pablo Ferrer, Claudio Correa, Andrea Goic, Fernando Prats, Cristian Silva, Claudia Aravena, Nicolás Grum y Margarita Dittborn, sumando, entre otros, al Premio Nacional 1999 José Balmes.
Acogiendo el llamado del curador general del evento, Ticio Escobar, sobre explorar los límites del arte, Fernando Castro Flórez, a cargo de “El terremoto de Chile”, dice que la muestra "no pretende ser de ‘tesis’, como altisonantemente suele decirse. No es una selección enciclopédica ni hegemónica sobre arte contemporáneo en Chile. Son distintas generaciones en diálogo bajo un pretexto literario".
Este pretexto es el relato del poeta alemán Heinrich von Kleist, “El terremoto de Chile” (1808), que le sirve para organizar la narrativa de la exposición. El cuento era para él una obsesión: un español que vive en Chile un amor prohibido, es condenado a muerte y sufre la devastación de un terremoto. “El acontecimiento natural desata una suerte de historia moralizante en la que el extranjero aparece como aquel que mancilla el honor de lo propio. Aunque la historia avanza hacia lo bucólico y parece que finalmente todo habría sido ‘perdonado’, da un giro inesperado, pero no por ello menos lógico, hacia la violencia salvaje e indiferenciada”, dice el curador.
Por seguir con la analogía literaria, “la muestra intenta detectar temblores de tierra, situaciones veladas o discontinuidades, sin pretender ofrecer una imagen institucional ortodoxa. Más allá del cliché del ‘arte joven’ o del mero panorama complaciente, lo que intentamos es fijar algunos elementos estético-cartográficos para pensar qué ha sucedido en el arte chileno contemporáneo una vez que comienza a concretarse el dibujo o la imaginación del Edén, por parodiar el título de una importante aproximación al contexto y a los artistas realizada por Gerardo Mosquera (‘Copiar el Edén. Arte reciente en Chile’, Santiago, 2006)”.
Así, agrega, “se podrá ver la multiplicidad de propuestas, lenguajes e intenciones del arte que se está haciendo en Chile en este siglo XXI. Desde planteamientos pictóricos a fotografías que tienen en cuenta lo ruinoso sin derivar hacia la melancolía romántica, de las instalaciones a los planteamientos relacionales, de la procesualidad o lo conceptual a la búsqueda de interacción”.
Mientas que Mónica Bengoa realizó su obra especialmente para la Biblioteca de Santiago y Fernando Prats, para Matucana 100, el resto de los artistas exhibirá en el Museo de Arte Contemporáneo sede Quinta Normal. Patrick Hamilton, Bernardo Oyarzún, Jorge Gronemeyer, Guisela Munita y Nury González participan además en otras actividades de la Trienal de Chile.
Fernando Castro Flórez es profesor titular de Estética y Teoría de las Artes de la Universidad Autónoma de Madrid, y del Master de Teoría y Práctica del Arte Contemporáneo en la Universidad Complutense de Madrid. Ha impartido cursos de doctorado, clases y conferencias en numerosas universidades y museos nacionales e internacionales. Es miembro del Patronato y de la Comisión Permanente del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Ha sido co-comisario del Pabellón Español en la Expo-Hannover 2000, Comisario de la Bienal del Fuego en el Museo Nacional de Bellas Artes de Caracas y co-comisario del Pabellón de Aragón en la Expo-Zaragoza 2008. Fue galardonado con el Premio Espais de Crítica de Arte al mejor proyecto curatorial.
La Trienal de Chile es un proyecto emblemático del Bicentenario que incluye a artistas, curadores, críticos e intelectuales locales y extranjeros, con exhibiciones y diversas actividades a través del país. De impacto global, celebrará cada tres años las artes visuales nacionales en integración con las tendencias contemporáneas.
Los artistas y sus obras en http://www.trienaldechile.cl/exposiciones/el-terremoto-de-chile
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EXPOSICIÓN “TERRITORIOS DE ESTADO”
TRIENAL DE CHILE RINDE HOMENAJE A PAISAJISTAS DEL SIGLO XIX
Dentro del llamado del curador de la I Trienal de Chile, Ticio Escobar, a explorar los límites del arte, esta exposición reflexiona sobre el proceso identitario del país a partir de la mirada al territorio que establecieron científicos y artistas tanto nacionales como extranjeros en el siglo XIX.
“Territorios de Estado” (5 de octubre al 6 de diciembre, Museo Nacional de Bellas Artes, Parque Forestal, Santiago) es el resultado de una investigación realizada por el curador argentino Roberto Amigo en colecciones del MNBA, del Museo Histórico Nacional, de la Biblioteca Nacional y en patrimonios de Concepción, Valparaíso, Viña del Mar y privados, incluyendo obras como pinturas de paisajes, dibujos, cartografías, manuscritos y publicaciones del siglo XVIII hasta 1910.
La I Trienal de Chile es un proyecto emblemático del Bicentenario que involucra a artistas, curadores, críticos e intelectuales locales e internacionales, en exhibiciones y diversas actividades a través del país. De impacto global, celebrará cada tres años las artes visuales nacionales en integración con las tendencias contemporáneas.
“En el guión de la curaduría general de Ticio Escobar un punto central es estimular la reflexión sobre la cuestión problemática de la temporalidad del concepto de lo artístico y de la institucionalidad, puestos en tensión desde la idea fuerza de límite del arte”, argumenta Roberto Amigo.
En el marco del Bicentenario, la propuesta de Roberto Amigo en el MNBA es una reflexión sobre la construcción identitaria de Chile desde la representación del territorio. “Para ello desdibuja los límites de lo artístico enfrentando expositivamente el género de paisaje decimonónico con la cartografía, y los respectivos procesos de adquisición técnica para estas representaciones”.
El curador agrega que “la pintura de paisaje ha sido clave en la formación del imaginario identitario chileno”, así como “la representación cartográfica ha tenido un papel central en la constitución del estado-nación moderno”. De este modo, dialogan los aportes de científicos como Pedro Amado Pissis y Rodulfo Philippi, con obras de artistas como Juan Mauricio Rugendas, Antonio Smth, Alfredo Helsby, Alberto Valenzuela Llanos, Alfredo Valenzuela Puelma, Alejandro Cicarelli, Juan Francisco González, Pedro Lira, Enrique Swinburn, Thomas Somerscales y Onofre Jarpa, entre otros.
Situada en un edificio emblemático del Centenario chileno, la muestra “historia el modo de representación del territorio en el cual ahora se desarrolla la Trienal desde el supuesto objetivismo científico de los mapas y el desarrollo del paisaje como género pictórico, que en el siglo se desarrolla desde la objetividad descriptiva a la subjetividad emotiva”, concluye.
Dentro de casi 150 piezas, se incluyen textos del poeta Raúl Zurita y una propuesta de Alicia Villarreal, “Grabar el territorio”. Explica esta reconocida artista: “Es una obra realizada especialmente en el contexto de la exposición y aborda desde una perspectiva actual el problema de la enseñanza en la conformación del territorio como lugar de anclaje de la identidad nacional. Se trata de una instalación donde se han dispuesto 43 bancos escolares intervenidos con serigrafía, corte y ensamblaje, provenientes de uno de los establecimientos educacionales públicos más emblemáticos del país, el Internado Nacional Barros Arana”.
Roberto Amigo es crítico, docente, investigador y especialista en arte latinoamericano del siglo XIX. Ha sido curador de las exposiciones “Buenos Aires 1910: Memoria del Porvenir”, “La Nación Naciente” y publicado ensayos sobre arte latinoamericano del siglo XIX y XX. Ha recibido becas y reconocimientos, como el subsidio de investigación de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad de Buenos Aires; el Fondo Nacional de las Artes y la beca de la Association of Research Institutes of Art History y The Rockefeller Foundation, entre otras instituciones. Además, obtuvo el Premio al Ensayo del Año (1999) de la Asociación Argentina de Críticos de Arte y el Premio Telefónica a la Investigación en Historia del Arte (2000), entre otros reconocimientos.
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